Para que las costillas hechas a la barbacoa nos salgan muy tiernas, tal como se comen en los restaurantes especializados en comidas a la barbacoa, debemos hervirlas por espacio de una hora, después de hervidas secarlas muy bien con papel de cocina o con un paño de algodón, untarlas en la salsa barbacoa y ponerlas a continuación en la parrilla, al dar la vuelta, volver a poner salsa barbacoa si es necesario, quedarán jugosas y tiernas.